lunes, 14 de noviembre de 2011

Alcachofa bajo la Almendra con lecciones de Obsidiana

Desde el norte llega la consigna de ser tan natural como con los seres de su no-mundo familiar. Una tarea ardua cuando quienes la conocen han tenido que vencer murallas y salvar pruebas de confianza ancestral. Sólo aquellos que persisten, quienes no se han dejado convencer por la máscara de hielo, los que no temen la amenaza de volverse sal si la miran a los ojos y sus queridos acompañantes del submundo viajero, conocen el corazón de alcachofa que se derrite tras abrazos, tiembla bajo los efectos de besos sorpresivos y se conecta entre dormida y despierta, con sus seres queridos. Un oso la abrazó hasta que aprendió a recibir cariño. Un delfín la colmó de palabras de aliento cuando estaba más cerrada que el acero. Un saltamontes se coló a diario por su ventana hasta que no tuvo más remedio que invitarlo a su casa. Un dragón sopló fuego sobre su corazón de hielo hasta que le abrió las puertas al cambio de escenario diario. Un grupo de libélulas y mariquitas la cubrió de chineos y risas hasta que se despreocupó de sus heridas. Esa es parte de la lección recibida bajo La almendra, cuando la Luna se vistió de jauría, las aves respondieron al sonido de sus labios, la marea se alteró al conjurar resabios y una hamaca le recordó el arrullo del cambio. Qué haría falta para cruzar este nuevo puente de lavanda? un poco de ylan-ylan que su bruja caribeña le regala, más algunas gotas de palabras que aparezcan de la nada, resaltando las estrellas que siempre la acompañan...

Accionar cuidados desde el ying que resguardo de cualquiera?
Descubrir el rostro sólo conocido por el círculo cercano de afectos y fiestas?
Darle espacio a esto que mis brujas han logrado a punta de quimera?
Mi cabeza egoíca no puede concebir cómo el corazón de alcachofa se emociona al pensarlo
pues la experiencia de chineo la ha vulnerabilizado,
sé que puedo darlo... no va por ahí el dilema,
sino en si esta vez será valorado?
pues no fue de gratis el cierre de murallas pasado...
veo cruzar las imágenes sin sentido,
escuchando la emoción que causa el compartirlo,
sabiendo que aunque tenga que obligarme inicialmente
no será por desagrado sino por la terquedad de siempre,
mi Cáncer lunar no se cansa de cuidar
y poco a poco construyo de nuevo un hogar... será?
ay bruja caribeña,
te mato si te estás equivocando en esto del confiar!

Sintiéndose la más desquiciada del planeta, escucha con recelo a sus magos, brujas y hadas, pues no puede creer que les parezca tan natural permitir tal acercamiento, aún cuando se supone que las estrellas lo han escrito en el cielo. Qué haga qué? -- es la pregunta del cuestionamiento, pues sabe que puede hacerlo con cualquiera menos con este sueño, pues nunca ha estado presente como sus demás compañeros...

El saltamontes guardián, menos extravagante que la mariposa ayahuasquera, comparte la opinión del compromiso espiritual, pero llama a escuchar primero la necesidad de seguir creciendo. Esto calma la curiosidad de las alas, acostumbradas a huir cuando se sienten aprisionadas y comprenden que la proximidad del nuevo vuelo, no puede confundirse en el horizonte con otros senderos... no te pongás cósmica -- recuerda, que sólo hay una meta, encontrar la unidad en la nieve azul y el lago oscuro, pues de ahí en adelante los elementales harán su parte!

Retomando aprendizajes y escuchando al corazón que ha estado recuperando fuerzas a punta de estrellas, soltando la mente que no entiende lo que pasa a ciegas, sintiendo el cuerpo que quiere sanar heridas y cumplir sueños de viajera, se concluye lo que siempre ha sabido el alma, pero cuesta aceptar más allá de las historias de fantasmas... dejo fluir, dejo fluir, dejo fluir, pues es tiempo de romper patrones, borras cicatrices y dejar caer las máscaras.

2 comentarios:

I.D.C. dijo...

Mariposa versera con corazón de alcachofa,
hace cuanto que te digo que no tenés por que caminar sola?
entre seres lunares nos entendemos y
esperamos a que la noche oculte nuestros deseos...

como costó mari que aprendieras a abrazar!! jaja

MOI dijo...

:(

de repente mis manos se quedaron quietas al recordar la dureza del aprendizaje...
supe que no iba sola cuando salieron al rescate de esta mariposa que estaba con las alas rotas...
jaja, aún me cuesta abrazar a cualquiera ;)

Cuando soñamos las cosas parecen más reales...

el sueño nos conecta con nuestro mundo interno