Pasado el efecto desconcertante,
con la conciencia activa
y una clara sensación de caminante,
me pregunto si no habrás sido...
quien estaba al final del camino
anoche cuando pasó el destino por mi ventana
y me recordó que no puedo hacer lo que me da la gana.
No fue todo perdido... es la esperanza,
pues se supone que ya no pasa nada,
sin embargo desperté con la sensación abierta
de haber estado en tu mesa...
sorry por esta bajeza (carita avergonzada de "sin vergüenza")
Puedo entonces decir al estar ya despierta
y sin los catalizadores dionisíacos,
que el amor en libertad es palpable,
que la alas vuelan mejor al permitirles visitarte,
que estoy segura de no querer buscarte,
que comprendí la sentencia de no extrañar aquello que nunca perdí,
que me emociona el saberte existiendo,
que sobreviví a la noche de recuerdos!
y acá estoy hoy...
celebrando la vida que mi círculo me ayuda a integrar,
deseando comenzar a volar.
Mari, Moi, Moira... Rostros violetas sin nombre que se conectan a través del sentimiento... simplemente un espacio para compartir lo que escribo con aquellos que quieran leerlo y sentirse un poquito identificados, más allá de los quiénes, cuándos y por qués
viernes, 28 de octubre de 2011
Sin defensa al juntar emociones
Ante la llegada de mi gran compañera
salen a relucir tantas cosas que me avergüenza,
sé muy bien que me controlo a la fuerza
para no escribirte mensajes en medio de la tormenta...
mis dedos desearían comunicarse
hablarte a través de la piel que nos conecta,
preguntarte tantas incongruencias,
ceder ante las ganas de esta ansiedad convexa,
explicarte lo que pasa,
intentar un beso en medio de la comarca,
dejar atrás los miedos
y probar, probar, probar,
lo que se supone que nos marca.
Voy entonces recurriendo a todas mis fuerzas
para no tentarme con seguir impulsos
que ante tanto elixir de los dioses
me deja vulnerable ante tentaciones,
de escribirte,
de aceptarte,
de buscarte...
Ella sabe que sabés perfectamente
de lo que hablo, de lo que hay, de lo que se añora,
sabe que podría intentar acercarme,
sabe que en este momento estaría dispuesta,
sabe que debe amarrar intenciones,
controlar el corazón
y reforzar protecciones.
Pero tranquilo,
que es sólo un momento de locura
entre la cerveza, la noche, la compañía y lo que se oculta.
salen a relucir tantas cosas que me avergüenza,
sé muy bien que me controlo a la fuerza
para no escribirte mensajes en medio de la tormenta...
mis dedos desearían comunicarse
hablarte a través de la piel que nos conecta,
preguntarte tantas incongruencias,
ceder ante las ganas de esta ansiedad convexa,
explicarte lo que pasa,
intentar un beso en medio de la comarca,
dejar atrás los miedos
y probar, probar, probar,
lo que se supone que nos marca.
Voy entonces recurriendo a todas mis fuerzas
para no tentarme con seguir impulsos
que ante tanto elixir de los dioses
me deja vulnerable ante tentaciones,
de escribirte,
de aceptarte,
de buscarte...
Ella sabe que sabés perfectamente
de lo que hablo, de lo que hay, de lo que se añora,
sabe que podría intentar acercarme,
sabe que en este momento estaría dispuesta,
sabe que debe amarrar intenciones,
controlar el corazón
y reforzar protecciones.
Pero tranquilo,
que es sólo un momento de locura
entre la cerveza, la noche, la compañía y lo que se oculta.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Sombra en los recuerdos
Tratando de recordar imágenes para explicarle al guardián razones, caigo en cuenta de cómo hay espacios en negro en cada recuerdo. Comprendo entonces por las palabras de los viajeros, que quizás mi alma se protegía del anhelo, pues no puedo visualizar más allá de los acompañantes pasajeros, incluso... cuando de grandes te encontré en el sendero. Qué podría simbolizar este bloqueo? Mi conciencia, después de lavar los duelos, se resigna a que no era el momento, pues no estás en mi cerebro. Veo rostros conocidos, escucho nombres familiares, tengo hasta sensaciones corporales, pero seguís siendo una sombra concreta, que ocupaba un lugar en la mesa, en el pasillo, en el cuarto, en las conversaciones, en mi anuario, en mi registro diario! Cómo es posible entonces que esto sea? pregunta mi alma inquieta, y sólo puedo darle por respuesta lo que la locura de este despertar me ha enseñado: no hay racionales respuestas! Mi guardián, y amigo de siglos enteros, también se asombra al darse cuenta: No es más que una sombra, que quizás comience a tomar forma, ahora que vos vas a volar sola... pero hay algo que aún ni a él le conecta, por eso esta vez no estás invitado a la mesa!
martes, 25 de octubre de 2011
Compresiones en medio del Samhain
Aún no llega el día y ya mis astros indican un camino,
la telaraña que mi saltamontes me enseña es tan complicada
que sólo queda avanzar moviendo las alas...
entiendo por fin el objetivo del vuelo,
comprendo qué es lo que voy a hacer en suelo sureño,
pues sé que mi corazón no aguantaría permanecer mucho tiempo
compartiendo el mismo aire, sol y luz que tus sueños,
la ironía es que cuando por fin lo veo
también de esta obligación de alejarme me entero...
aún no llega el día pero ya estoy extrañando tu compañía
y sé que esta imagen de magia en familia
debe esperar a encontrarnos en una nueva vida...
espero que entendás algún día de qué se trata,
por qué me fui a reparar las alas lejos de casa,
cómo me costó aceptar las indicaciones,
cuánto deseé no escuchar al saltamontes,
qué sentía cuando sin saber tu nombre te anhelaba
y qué pasó cuando me dí cuenta de quién se trataba...
aún no encuentro la fuerza para despedirme, lo acepto
y no creí que mi mago tuviera razón al decirme que no iba a ser fácil hacerlo,
pues te esperé tanto tiempo sin reconocerte
que ahora me parece imposible desaparecerme,
me arrastro con consciencia entonces fuera del juego
y aguardo a encontrarme en mi tierra de fuego,
pues por ahora no puede volver a pasar, lo entiendo...
y... quizás ahí tenga sentido lo que mi guardián hoy dijera
pues no puedo concebir aún compañías pasajeras,
cuando se me dice también que es temporal la partida
mientras crecemos cada uno con sus guías...
la telaraña que mi saltamontes me enseña es tan complicada
que sólo queda avanzar moviendo las alas...
entiendo por fin el objetivo del vuelo,
comprendo qué es lo que voy a hacer en suelo sureño,
pues sé que mi corazón no aguantaría permanecer mucho tiempo
compartiendo el mismo aire, sol y luz que tus sueños,
la ironía es que cuando por fin lo veo
también de esta obligación de alejarme me entero...
aún no llega el día pero ya estoy extrañando tu compañía
y sé que esta imagen de magia en familia
debe esperar a encontrarnos en una nueva vida...
espero que entendás algún día de qué se trata,
por qué me fui a reparar las alas lejos de casa,
cómo me costó aceptar las indicaciones,
cuánto deseé no escuchar al saltamontes,
qué sentía cuando sin saber tu nombre te anhelaba
y qué pasó cuando me dí cuenta de quién se trataba...
aún no encuentro la fuerza para despedirme, lo acepto
y no creí que mi mago tuviera razón al decirme que no iba a ser fácil hacerlo,
pues te esperé tanto tiempo sin reconocerte
que ahora me parece imposible desaparecerme,
me arrastro con consciencia entonces fuera del juego
y aguardo a encontrarme en mi tierra de fuego,
pues por ahora no puede volver a pasar, lo entiendo...
y... quizás ahí tenga sentido lo que mi guardián hoy dijera
pues no puedo concebir aún compañías pasajeras,
cuando se me dice también que es temporal la partida
mientras crecemos cada uno con sus guías...
lunes, 24 de octubre de 2011
Esas verdades tras el disfraz
Con acento suñero me recordás lo que se oculta tras el enojo,
un no aceptar sentimientos que pueden volvernos locos,
con palabras cuentistas caigo en cuenta de cómo inició todo
cuando entre un hechizo y un sueño despertaste los antojos,
sé que todo se resume al deseo de compañía...
una compañía especial que vemos reflejada en alguien más
y nos imaginamos qué pasaría si fuéramos nosotros,
no lo puedo explicar...
simplemente se da,
pero parece que nos empeñamos en hacernos esperar!
ahí viene, como dice Bucay, el cambio de disfraz,
cuando la tristeza se convierte en no querer verte más...
un no aceptar sentimientos que pueden volvernos locos,
con palabras cuentistas caigo en cuenta de cómo inició todo
cuando entre un hechizo y un sueño despertaste los antojos,
sé que todo se resume al deseo de compañía...
una compañía especial que vemos reflejada en alguien más
y nos imaginamos qué pasaría si fuéramos nosotros,
no lo puedo explicar...
simplemente se da,
pero parece que nos empeñamos en hacernos esperar!
ahí viene, como dice Bucay, el cambio de disfraz,
cuando la tristeza se convierte en no querer verte más...
domingo, 23 de octubre de 2011
Patrones de agua
Bajo un manto de estrellas en el cielo nuboso,
con el agua tibia y salada sosteniendo nuestros cuerpos,
caemos en cuenta de aquellos patrones que no hemos roto,
un peligroso, un guerrillero,
un apasionado por las artes,
un salvador de todos menos de si mismo,
magos con señales en sus cuerpos
que ocultan corazones de alcachofas tras miradas de terceros,
un acento,
una promesa de cambio,
una canasta de frutas en hombros asoleados,
andadores de sueños que nos dejan pensando...
cómo cambiar este patrón de morir en cada noche de desolación?
alguien sin mucho esfuerzo nos contestó:
no será simplemente de voltear la mirada en otra dirección?
con el agua tibia y salada sosteniendo nuestros cuerpos,
caemos en cuenta de aquellos patrones que no hemos roto,
un peligroso, un guerrillero,
un apasionado por las artes,
un salvador de todos menos de si mismo,
magos con señales en sus cuerpos
que ocultan corazones de alcachofas tras miradas de terceros,
un acento,
una promesa de cambio,
una canasta de frutas en hombros asoleados,
andadores de sueños que nos dejan pensando...
cómo cambiar este patrón de morir en cada noche de desolación?
alguien sin mucho esfuerzo nos contestó:
no será simplemente de voltear la mirada en otra dirección?
jueves, 20 de octubre de 2011
Entradita dedicada
Mirá versero, lo que escuché por ahí ;D
"Antes que el amor, está el amor propio"
Porque somos conscientes de los deseos,
pero debemos mantener la compostura,
sobre todo cuando los besos y las manos
no conocen cómo no perder la cordura...
Te suena? ;D
"Antes que el amor, está el amor propio"
Porque somos conscientes de los deseos,
pero debemos mantener la compostura,
sobre todo cuando los besos y las manos
no conocen cómo no perder la cordura...
Te suena? ;D
martes, 18 de octubre de 2011
Respuesta al viento
Preguntás qué espero, esperaba irme sin culpa
preguntás qué quiero, y por fin tengo una respuesta,
sin nombre, sin rostro ni historia,
simplemente el despeje de la incertidumbre que detiene mis piernas...
deseo caminar entre la arena de mi caribe
y la nieve azul de mi patagonia sureña,
deseo hacerlo con mi compañero,
quien disfrute tanto como yo de esta vida bohemia
que no pierda el tiempo en quejas por desilusión,
deseo compartir un rice and beans bajo la luna llena
con mis hermanas de alma y mis magos de corazón,
para después volar al lago oscuro
donde las facturas frescas, el tomate, la albahaca y la mozzarella
nos reciban junto a un vino tinto, un mate y la calidez de mi maestra,
deseo hablar con la verdad de frente
sin temer que mis palabras me vulnerabilicen frente a sus ojos,
deseo que vea mi fuerza sin sentirse amenazado por ésta,
deseo no creer que la vida comienza y termina con él
deseo que sepa que no me necesita para sentirse en paz,
deseo encontrar descanso en sus brazos después de un día agitado,
deseo que halle paz al volver a casa cuando sea que eso pase,
deseo una historia mágica,
no de cuento de hadas sino de verdadera magia,
en la que él me entienda mis historias de astros, flores y experiencias
y sienta que entiendo sus vivencias,
en la que podamos compartir rituales mágicos
cada uno en su espacio pero con el corazón conectado...
si esto se puede encontrar en algún lado?
no lo sé, por eso mis piernas temen avanzar soltando lo que ya conocen
y necesito recordarles que vamos paso a paso.
preguntás qué quiero, y por fin tengo una respuesta,
sin nombre, sin rostro ni historia,
simplemente el despeje de la incertidumbre que detiene mis piernas...
deseo caminar entre la arena de mi caribe
y la nieve azul de mi patagonia sureña,
deseo hacerlo con mi compañero,
quien disfrute tanto como yo de esta vida bohemia
que no pierda el tiempo en quejas por desilusión,
deseo compartir un rice and beans bajo la luna llena
con mis hermanas de alma y mis magos de corazón,
para después volar al lago oscuro
donde las facturas frescas, el tomate, la albahaca y la mozzarella
nos reciban junto a un vino tinto, un mate y la calidez de mi maestra,
deseo hablar con la verdad de frente
sin temer que mis palabras me vulnerabilicen frente a sus ojos,
deseo que vea mi fuerza sin sentirse amenazado por ésta,
deseo no creer que la vida comienza y termina con él
deseo que sepa que no me necesita para sentirse en paz,
deseo encontrar descanso en sus brazos después de un día agitado,
deseo que halle paz al volver a casa cuando sea que eso pase,
deseo una historia mágica,
no de cuento de hadas sino de verdadera magia,
en la que él me entienda mis historias de astros, flores y experiencias
y sienta que entiendo sus vivencias,
en la que podamos compartir rituales mágicos
cada uno en su espacio pero con el corazón conectado...
si esto se puede encontrar en algún lado?
no lo sé, por eso mis piernas temen avanzar soltando lo que ya conocen
y necesito recordarles que vamos paso a paso.
La almendra y la laguna
Como si fuera el camino encantando de un cuento de hadas, donde se unen la magia y la esperanza, se abre ante mis pies la entrada a UN paraíso, uno de tantos lugares que han conectado mi cuerpo, mi sangre, mi aliento, mi alma, mis manos, mi rostro, mi espalda... Bajo una amorosa madre almendra, acompañada de mis hermanas, cantamos sanando las heridas pasadas y de pronto todo parece tan claro... al dejar que Yemanyá nos lave las manos y los brazos. No hay más dolor, porque no existe ya aquella conexión. No hay más deudas culposas, porque ya pasó el momento de angustia maternal. No hay razones para esperar o apurarse, porque somos tan completos por aparte, como hemos creído necesitar. Un recuerdo del águila y el cóndor endulza los sonidos, cuando de los labios de la pantera afloran cantos sagrados de libertad. Una fuerza reconocida como natural, vuelve a tomar su lugar de antaño, cuando el colibrí con antenas de cristal pide la guía para sanar. La laguna nos recibe sin máscaras sociales, nos regala de su arena para suavizar corazas y conectamos con lo que verdaderamente vale: la magia nunca es sacrificio, sólo cambio!
jueves, 13 de octubre de 2011
Desdibujado
Si tan sólo supieras sombra sin rostro
a cuántos sapos besé esperando la transformación,
si supieras recuerdo sin nombre
en cuántos sueños me perdí por desolación,
escuché por ahí que nos ocultamos enmascarando realidades
de quienes creemos que pueden complicarnos el aire,
me miré en la fantasía de princesa
de a quien una vez le dijeron que ella era...
y hoy, borroso en un futuro incierto donde no te encuentro,
sólo tengo un leve recuerdo
de sonidos, de sentimientos,
de una esperanza inconclusa,
de un amanecer amargo,
de una noche insabora e inholora
que no puede darme ni una imagen de respaldo,
pues simplemente te vas desdibujando deshaciéndote en mis manos,
la desgracia de este universo
es que ni así lográs dejar de moverme tanto por dentro...
¿por qué será que no logro entonces tener claro ese anhelo?
a cuántos sapos besé esperando la transformación,
si supieras recuerdo sin nombre
en cuántos sueños me perdí por desolación,
escuché por ahí que nos ocultamos enmascarando realidades
de quienes creemos que pueden complicarnos el aire,
me miré en la fantasía de princesa
de a quien una vez le dijeron que ella era...
y hoy, borroso en un futuro incierto donde no te encuentro,
sólo tengo un leve recuerdo
de sonidos, de sentimientos,
de una esperanza inconclusa,
de un amanecer amargo,
de una noche insabora e inholora
que no puede darme ni una imagen de respaldo,
pues simplemente te vas desdibujando deshaciéndote en mis manos,
la desgracia de este universo
es que ni así lográs dejar de moverme tanto por dentro...
¿por qué será que no logro entonces tener claro ese anhelo?
miércoles, 12 de octubre de 2011
Amistades
Cuando todo calla
y caen las gotas de lluvia recordando paisajes lejanos,
de una noche,
de un minuto,
de un suspiro,
de un abrazo,
no puedo evitar que regrese el egoísmo de antaño,
odio compartir tu presencia
con cualquiera que aparezca en escena...
aunque sé que no nos toca compartir esta vez la mesa!
y caen las gotas de lluvia recordando paisajes lejanos,
de una noche,
de un minuto,
de un suspiro,
de un abrazo,
no puedo evitar que regrese el egoísmo de antaño,
odio compartir tu presencia
con cualquiera que aparezca en escena...
aunque sé que no nos toca compartir esta vez la mesa!
sábado, 8 de octubre de 2011
Frases que conectan
Un ¿querés bailar? me recordó momentos
donde el corazón gritó tan fuerte
que perdimos de vista el sentimiento,
por eso no puedo quedarme...
alzo el vuelo para no seguir lastimando terceros
pues sé muy bien que es esto lo que debo:
la ambivalencia entre su ternura y tu amor,
el péndulo que baila en medio de los dos,
la negación a escoger lo indistinguible,
una elección que sea cual sea causaría dolor...
y ni con scleranthus intravenoso puedo tomar una decisión
porque sé que no me toca elegir esta vez por vos,
pero se me va la vida tratando de controlar mi corazón
que pregunta a media noche... ¿con quién soñaremos hoy?,
y te juro que yo también odio esta sensación
donde no me perdonaría lastimarlo
pero me muero al cortar nuestra conexión...
y todo por una frase que asomó a los labios sin mala intención
mientras te abrazaba con temor
y tus ojos me devolvían el brillo añorando la emoción...
donde el corazón gritó tan fuerte
que perdimos de vista el sentimiento,
por eso no puedo quedarme...
alzo el vuelo para no seguir lastimando terceros
pues sé muy bien que es esto lo que debo:
la ambivalencia entre su ternura y tu amor,
el péndulo que baila en medio de los dos,
la negación a escoger lo indistinguible,
una elección que sea cual sea causaría dolor...
y ni con scleranthus intravenoso puedo tomar una decisión
porque sé que no me toca elegir esta vez por vos,
pero se me va la vida tratando de controlar mi corazón
que pregunta a media noche... ¿con quién soñaremos hoy?,
y te juro que yo también odio esta sensación
donde no me perdonaría lastimarlo
pero me muero al cortar nuestra conexión...
y todo por una frase que asomó a los labios sin mala intención
mientras te abrazaba con temor
y tus ojos me devolvían el brillo añorando la emoción...
jueves, 6 de octubre de 2011
Cuentos entre brujxs, experiencias compartidas...
El clan cicatriz
Natalia (Basado en el libro de Clarisa Pinkola Estés, Mujeres que Corren con los lobos)
De esas historias que nos erizan la piel!
Hace mucho tiempo, tanto que las secuoyas eras joven y suave, tanto que las flores eran de un solo color, nació una niña... Ella era especial, era diferente.
Nadie le explicó quien era, pero sí que callará era lo mejor. Verán la niña veía las heridas del corazón, veía la carne rasgada por un secreto, por un amor no permitido o simplemente por la vida escogida.
Podía ver y sentir cada herida en su propio cuerpo, pero no entendía porque las personas no reconocían esas heridas. Cuando ella les preguntaba a las personas sobre ese malestar decían que estaba loca, que era una bruja o algo peor.
Ante esto los padres le dijeron calla, solo así todo saldrá bien, no nos avergüences.
Fue en ese momento que la niña reconoció el origen de las heridas, y ese fue su comienzo...
La niña pudo notar esa herida quemante, que poquito a poco le arrancaba una lágrima y que la escondía debajo de la almohada, pues era importante que nadie notará su tristeza y mucho menos su origen.
Un día una mujer llegó al pueblo de esa niña.
La mujer era vieja, tenía una ropa de tonos cafés y verdes, su paso era lento y su risa podía hacer volar a las palomas de la plaza.
Esta mujer se le acercó a la niña y le dice
Niña mía deja de guardar las lágrimas bajo la almohada, únete al clan y se feliz.
La niña, asustada, corrió adonde sus padres y se encerró en su cuarto, ya que sus lágrimas se escapaban sin control. Se sintió invadida, como si no tuviera piel, como si su corazón fuera un libro dispuesto para todo el mundo... se sintió débil y sola.
Esta niña creció y se convirtió en mujer.
La mujer que fue niña, seguía viendo las cicatrices y las heridas. Era considerada una de las mejores hijas, era buena y obediente. Su voz inspiraba consuelo y alivio a los más cansados y tristes. Siempre estaba pendiente de los demás, de ayudar y servir. Era una buena mujer.
Nadie sabía que la mujer salía todas las noches e iba a llorar a un río, porque ya las lágrimas no cabían debajo de su almohada, no quería seguir viendo las heridas de los demás, no quería sentir, solo quería morir.
Un día con el sol en la frente, vio de nuevo a la mujer que tenía un paso lento y con la risa capaz de hacer volar a las aves. La mujer se le acercó a la vieja. Había una fuerza que la acercaba a ella, había algo que la unía a esa mujer.
La vieja la mira y le dice
Niña mía deja de darle tus lagrimas al río, únete al clan y se feliz.
La mujer volvió el rostro y pudo ver como una lagrima se le escapaba y corría por su mejilla.
Cuando volvió a ver no estaba la vieja, solo una plaza sin gente, un sol que le calentaba la frente y otro corte en su corazón.
Ese día mientras comía, vio con asombro como las heridas empezaban a rasgar el cuerpo, a desmembrarlo y destruirlo, podía ver como la sangre corría por los rostros de las personas, como las heridas se infectaban y carcomían la carne de las personas.
Ante semejante espectáculo huyó, corrió hacia el bosque, alejándose lo más que pudo de semejante horror.
En un punto se sentó y empezó a llorar, se le escapaban los gemidos y sentía como su corazón latía, como queriendo escapar aún más lejos de aquel horrible espectáculo.
La mujer tomó aire y pudo ver una luz, una pequeña luz que tintineaba en la oscuridad. Esta pequeña luz que parecía decirle ven acércate.
La mujer tenía miedo y no quería acercarse, pero entonces la escuchó confía en mí. Una voz dentro de ella, tan suave como una pluma, tan cálida como una mañana de diciembre y tan firme como una rama de nogal.
Al acercarse la mujer pudo ver a dos mujeres hablando, tratando de mantener un fuego, que parecía más bien la luz de una candela, a punto de apagarse por el viento.
Puedo sentarme -dijo la mujer
Las demás le dijeron que se uniera, para así poder proteger el fuego.
La mujer pudo ver las heridas y cicatrices de las mujeres, sus diferentes cortes, algunas se veían dolorosas y profundas, otras parecían apenas estar sanando.
Las mujeres no pueden acercarse sin evitar conversar, sin evitar reír, sin dejar que los hilos de sus vidas se unan y se entremezclen. No se dieron cuenta de que la noche había terminado y tampoco de cómo el fuego había aumentado y lanzaba chispas, celebrando la conversación, bailando y festejando por el disfrute de una simple conversación.
Al amanecer se dieron cuenta que no valía la pena separarse, se fueron juntas pensando que era situación de conveniencia.
Las 3 mujeres caminaban y hablaban, mientras hablaban reían, mientras reían compartían, sin ver como las heridas se empezaban a sanar, como si su agradable conversación fuera un agua sanadora para el corazón.
Cayó la noche nuevamente y se sentaron a hablar y compartir.
¿Cómo llegaste a este punto? Dijo una.
Fue una pregunta que heló la sangre y que hizo que el tiempo caminará en vez de correr.
De donde yo vengo, a la gente que es como yo, no es aceptada, y como no pude cambiar, me tuve que ir. De donde yo vengo, hay que ser delgada e inteligente…
Pero sos inteligente dijo la mujer de este cuento.
Si pero no de aquí,-señalando su cabeza- solo de aquí-tocando su corazón- y eso no aceptado en mi casa.
¿Y tu como llegaste aquí?
Mi familia quería que no tuviera pasado y el único futuro que tendría era el que ellos quisieran. Me encerraron en cuatro paredes esperando que no sintiera y que fuera una imagen de lo que ellos quisieran.
¿Y porque te hicieron eso? Dijo la mujer de este cuento
Porque nací demasiado tarde dijeron.
¿Y tu cómo llegaste aquí? Dijeron las mujeres interrogadas
Puedo ver las heridas del corazón y mi familia pensó que eso era peligroso así que me pidieron callar y no decir nada y solo ser lo que ellos quisieran.
Ante esto una de las mujeres reventó a llorar, la otra le siguió y cuando se dieron cuenta, las sollozos competían con los aullidos de los lobos.
Las mujeres empezaron a narrar el origen de sus heridas, a contarlas y numerarlas. Empezaron a mostrarlas y llorar por ellas. Entonces una de las mujeres toco una de las cicatrices y le dio una suave caricia.
Entonces las mujeres empezaron a acariciar las cicatrices unas a las otras, dándose el consuelo que nadie les había dado y que siempre pensaron que era imposible de obtener.
Cuando acabaron, se acurrucaron lo más juntas que pudieron, sus lagrimas se mezclaban y se confundían. Entonces una vio a la otra y se rió. Como saben la risa es una enfermedad sumamente contagiosa y fácil de propagar cuando las condiciones parecen sumamente difíciles. En menos de lo que se piensa, ya no eran los sollozos los que competían con los lobos, ahora eran las risas.
¿Cómo es posible que hayamos vivido tanto dolor y aún seamos capaces de reírnos?
En eso oyeron unos pasos secos, gruesos y fuertes, que se acercaban a ellas. Entonces en medio del fuego vieron surgir una mujer vieja como el mismo tiempo, con sus ropas cafés y verdes.
La bruja-dijeron todas a la vez
Ay qué lindo nombre-dijo la vieja riéndose.- déjenme mostrarles el clan.
Sin que pudieran contestar, las tomó de las manos y saltó. Las mujeres pensaron que estaban volando y así era. Debajo veían a los arboles como si fueran fósforos verdes, los lagos como un pequeño espejo.
Miren de cerca, niñas-dijo la bruja
Vieron unos hilos brillantes que se unían y que creaban formas bellas y complejas, propias de un gran manto.
La bruja aspiró y dijo: Cada hilo es una miembro del Clan Cicatriz, es una mujer herida que; al igual que ustedes, aprendió lo más valioso sobre las cicatrices: son parte de ti pero no son tú. Son las señales de tu fuerza no tu debilidad. Son las marcas de cómo llegaste adonde estás y claves para llegar a un lugar mejor.
No olviden niñas el clan cicatriz, son las mujeres que sufrieron secretos, dolor y negación, pero son también las mujeres que siguen de pie, aunque no sepan cómo llegaron ahí. Así que cuando vean a un miembro del clan no se olviden de preguntar ¿Cuántas heridas tienes?
Antes de darse cuenta estaban en tierra firme, se vieron entre ellas y sonrieron al ver un hilo que salía de su más grande herida, que se entrelazaba con el de las otras.
Las mujeres siguieron siendo amigas y miembros del clan cicatriz, contaron esta historia a sus hijas, que contaron a sus hijas y así, hasta convertirse en un cuento de fantasía.
Pero aún puedes reconocer a sus miembros solo tienes que preguntar:
¿Cuántas heridas tienes?
Natalia (Basado en el libro de Clarisa Pinkola Estés, Mujeres que Corren con los lobos)
De esas historias que nos erizan la piel!
Hace mucho tiempo, tanto que las secuoyas eras joven y suave, tanto que las flores eran de un solo color, nació una niña... Ella era especial, era diferente.
Nadie le explicó quien era, pero sí que callará era lo mejor. Verán la niña veía las heridas del corazón, veía la carne rasgada por un secreto, por un amor no permitido o simplemente por la vida escogida.
Podía ver y sentir cada herida en su propio cuerpo, pero no entendía porque las personas no reconocían esas heridas. Cuando ella les preguntaba a las personas sobre ese malestar decían que estaba loca, que era una bruja o algo peor.
Ante esto los padres le dijeron calla, solo así todo saldrá bien, no nos avergüences.
Fue en ese momento que la niña reconoció el origen de las heridas, y ese fue su comienzo...
La niña pudo notar esa herida quemante, que poquito a poco le arrancaba una lágrima y que la escondía debajo de la almohada, pues era importante que nadie notará su tristeza y mucho menos su origen.
Un día una mujer llegó al pueblo de esa niña.
La mujer era vieja, tenía una ropa de tonos cafés y verdes, su paso era lento y su risa podía hacer volar a las palomas de la plaza.
Esta mujer se le acercó a la niña y le dice
Niña mía deja de guardar las lágrimas bajo la almohada, únete al clan y se feliz.
La niña, asustada, corrió adonde sus padres y se encerró en su cuarto, ya que sus lágrimas se escapaban sin control. Se sintió invadida, como si no tuviera piel, como si su corazón fuera un libro dispuesto para todo el mundo... se sintió débil y sola.
Esta niña creció y se convirtió en mujer.
La mujer que fue niña, seguía viendo las cicatrices y las heridas. Era considerada una de las mejores hijas, era buena y obediente. Su voz inspiraba consuelo y alivio a los más cansados y tristes. Siempre estaba pendiente de los demás, de ayudar y servir. Era una buena mujer.
Nadie sabía que la mujer salía todas las noches e iba a llorar a un río, porque ya las lágrimas no cabían debajo de su almohada, no quería seguir viendo las heridas de los demás, no quería sentir, solo quería morir.
Un día con el sol en la frente, vio de nuevo a la mujer que tenía un paso lento y con la risa capaz de hacer volar a las aves. La mujer se le acercó a la vieja. Había una fuerza que la acercaba a ella, había algo que la unía a esa mujer.
La vieja la mira y le dice
Niña mía deja de darle tus lagrimas al río, únete al clan y se feliz.
La mujer volvió el rostro y pudo ver como una lagrima se le escapaba y corría por su mejilla.
Cuando volvió a ver no estaba la vieja, solo una plaza sin gente, un sol que le calentaba la frente y otro corte en su corazón.
Ese día mientras comía, vio con asombro como las heridas empezaban a rasgar el cuerpo, a desmembrarlo y destruirlo, podía ver como la sangre corría por los rostros de las personas, como las heridas se infectaban y carcomían la carne de las personas.
Ante semejante espectáculo huyó, corrió hacia el bosque, alejándose lo más que pudo de semejante horror.
En un punto se sentó y empezó a llorar, se le escapaban los gemidos y sentía como su corazón latía, como queriendo escapar aún más lejos de aquel horrible espectáculo.
La mujer tomó aire y pudo ver una luz, una pequeña luz que tintineaba en la oscuridad. Esta pequeña luz que parecía decirle ven acércate.
La mujer tenía miedo y no quería acercarse, pero entonces la escuchó confía en mí. Una voz dentro de ella, tan suave como una pluma, tan cálida como una mañana de diciembre y tan firme como una rama de nogal.
Al acercarse la mujer pudo ver a dos mujeres hablando, tratando de mantener un fuego, que parecía más bien la luz de una candela, a punto de apagarse por el viento.
Puedo sentarme -dijo la mujer
Las demás le dijeron que se uniera, para así poder proteger el fuego.
La mujer pudo ver las heridas y cicatrices de las mujeres, sus diferentes cortes, algunas se veían dolorosas y profundas, otras parecían apenas estar sanando.
Las mujeres no pueden acercarse sin evitar conversar, sin evitar reír, sin dejar que los hilos de sus vidas se unan y se entremezclen. No se dieron cuenta de que la noche había terminado y tampoco de cómo el fuego había aumentado y lanzaba chispas, celebrando la conversación, bailando y festejando por el disfrute de una simple conversación.
Al amanecer se dieron cuenta que no valía la pena separarse, se fueron juntas pensando que era situación de conveniencia.
Las 3 mujeres caminaban y hablaban, mientras hablaban reían, mientras reían compartían, sin ver como las heridas se empezaban a sanar, como si su agradable conversación fuera un agua sanadora para el corazón.
Cayó la noche nuevamente y se sentaron a hablar y compartir.
¿Cómo llegaste a este punto? Dijo una.
Fue una pregunta que heló la sangre y que hizo que el tiempo caminará en vez de correr.
De donde yo vengo, a la gente que es como yo, no es aceptada, y como no pude cambiar, me tuve que ir. De donde yo vengo, hay que ser delgada e inteligente…
Pero sos inteligente dijo la mujer de este cuento.
Si pero no de aquí,-señalando su cabeza- solo de aquí-tocando su corazón- y eso no aceptado en mi casa.
¿Y tu como llegaste aquí?
Mi familia quería que no tuviera pasado y el único futuro que tendría era el que ellos quisieran. Me encerraron en cuatro paredes esperando que no sintiera y que fuera una imagen de lo que ellos quisieran.
¿Y porque te hicieron eso? Dijo la mujer de este cuento
Porque nací demasiado tarde dijeron.
¿Y tu cómo llegaste aquí? Dijeron las mujeres interrogadas
Puedo ver las heridas del corazón y mi familia pensó que eso era peligroso así que me pidieron callar y no decir nada y solo ser lo que ellos quisieran.
Ante esto una de las mujeres reventó a llorar, la otra le siguió y cuando se dieron cuenta, las sollozos competían con los aullidos de los lobos.
Las mujeres empezaron a narrar el origen de sus heridas, a contarlas y numerarlas. Empezaron a mostrarlas y llorar por ellas. Entonces una de las mujeres toco una de las cicatrices y le dio una suave caricia.
Entonces las mujeres empezaron a acariciar las cicatrices unas a las otras, dándose el consuelo que nadie les había dado y que siempre pensaron que era imposible de obtener.
Cuando acabaron, se acurrucaron lo más juntas que pudieron, sus lagrimas se mezclaban y se confundían. Entonces una vio a la otra y se rió. Como saben la risa es una enfermedad sumamente contagiosa y fácil de propagar cuando las condiciones parecen sumamente difíciles. En menos de lo que se piensa, ya no eran los sollozos los que competían con los lobos, ahora eran las risas.
¿Cómo es posible que hayamos vivido tanto dolor y aún seamos capaces de reírnos?
En eso oyeron unos pasos secos, gruesos y fuertes, que se acercaban a ellas. Entonces en medio del fuego vieron surgir una mujer vieja como el mismo tiempo, con sus ropas cafés y verdes.
La bruja-dijeron todas a la vez
Ay qué lindo nombre-dijo la vieja riéndose.- déjenme mostrarles el clan.
Sin que pudieran contestar, las tomó de las manos y saltó. Las mujeres pensaron que estaban volando y así era. Debajo veían a los arboles como si fueran fósforos verdes, los lagos como un pequeño espejo.
Miren de cerca, niñas-dijo la bruja
Vieron unos hilos brillantes que se unían y que creaban formas bellas y complejas, propias de un gran manto.
La bruja aspiró y dijo: Cada hilo es una miembro del Clan Cicatriz, es una mujer herida que; al igual que ustedes, aprendió lo más valioso sobre las cicatrices: son parte de ti pero no son tú. Son las señales de tu fuerza no tu debilidad. Son las marcas de cómo llegaste adonde estás y claves para llegar a un lugar mejor.
No olviden niñas el clan cicatriz, son las mujeres que sufrieron secretos, dolor y negación, pero son también las mujeres que siguen de pie, aunque no sepan cómo llegaron ahí. Así que cuando vean a un miembro del clan no se olviden de preguntar ¿Cuántas heridas tienes?
Antes de darse cuenta estaban en tierra firme, se vieron entre ellas y sonrieron al ver un hilo que salía de su más grande herida, que se entrelazaba con el de las otras.
Las mujeres siguieron siendo amigas y miembros del clan cicatriz, contaron esta historia a sus hijas, que contaron a sus hijas y así, hasta convertirse en un cuento de fantasía.
Pero aún puedes reconocer a sus miembros solo tienes que preguntar:
¿Cuántas heridas tienes?
miércoles, 5 de octubre de 2011
Entre cartas en movimiento, de media noche y de tiempo sureño
Mi brujita caribeña me enfrenta con la pregunta histérica...
por qué sólo te interesa saber de vos
y no lo que puede afectar a los demás?
y con esto me refleja mi gran debilidad...
si sé qué necesitás, caigo en la tentación de querer cuidar!
mi bruja sureña me aclara mi forma de participar en este despertar...
no hay deudas que me guíen hacia un deber karmático,
así que puedo soltar!
entro entonces en mi pirámide cristal
y con total conciencia del efecto que esto me da
puedo decir abiertamente que tomo fuerza para comenzar a volar...
sin carga del pasado,
devolviéndote el encargo,
despejando mis espacios,
soltando y respirando con amor en libertad,
no hay triángulos porque no hay con qué triangular,
sólo hay vínculos, conexiones, sintonías
que nos dan la ilusión de sentimientos,
pero que se desvanecen al correr el velo...
porque son reflejo de realidades que trascienden recuerdos,
recuerdos que se pierden en la ilusión del tiempo...
¿cuándo volveremos? - pregunta aún mi niña inmadura en esto de ser humana
cuando aprendamos a amar sin perdernos! - le contesta mi alma.
por qué sólo te interesa saber de vos
y no lo que puede afectar a los demás?
y con esto me refleja mi gran debilidad...
si sé qué necesitás, caigo en la tentación de querer cuidar!
mi bruja sureña me aclara mi forma de participar en este despertar...
no hay deudas que me guíen hacia un deber karmático,
así que puedo soltar!
entro entonces en mi pirámide cristal
y con total conciencia del efecto que esto me da
puedo decir abiertamente que tomo fuerza para comenzar a volar...
sin carga del pasado,
devolviéndote el encargo,
despejando mis espacios,
soltando y respirando con amor en libertad,
no hay triángulos porque no hay con qué triangular,
sólo hay vínculos, conexiones, sintonías
que nos dan la ilusión de sentimientos,
pero que se desvanecen al correr el velo...
porque son reflejo de realidades que trascienden recuerdos,
recuerdos que se pierden en la ilusión del tiempo...
¿cuándo volveremos? - pregunta aún mi niña inmadura en esto de ser humana
cuando aprendamos a amar sin perdernos! - le contesta mi alma.
domingo, 2 de octubre de 2011
De esas frases que le encantan a mi versero favorito
Porque sé que es esto lo que estrañás de este lugar de encuentros, te dejo algunas frases que hoy me recordaron un poco a vos versero...
Están un poco más allá de tus sueños, pero espero que te suban ese ánimo que me hace falta para sentirme acompañada en el viaje sureño... quiero mis facturas fresquitas!! ;D
Llegar a mi noche es: mantener espíritu en calma y cautivarse en el ser. -- Patty
Por andar buscándote en otros labios, perdí a quienes me besaban -- Tayo
Ya no son las caricias que tocan la sensibilidad, es el destino que se plasma entre nosotros. -- Patty
Vamos a encontrarnos donde el cielo nos regala amaneceres y el viento nos recuerda lo que anhelamos, un beso mágico... -- Moira
Están un poco más allá de tus sueños, pero espero que te suban ese ánimo que me hace falta para sentirme acompañada en el viaje sureño... quiero mis facturas fresquitas!! ;D
Llegar a mi noche es: mantener espíritu en calma y cautivarse en el ser. -- Patty
Por andar buscándote en otros labios, perdí a quienes me besaban -- Tayo
Ya no son las caricias que tocan la sensibilidad, es el destino que se plasma entre nosotros. -- Patty
Vamos a encontrarnos donde el cielo nos regala amaneceres y el viento nos recuerda lo que anhelamos, un beso mágico... -- Moira
Corazones de verseros en medio del juego de la vida
Cuando entre verseros nos ponemos filosóficos, puede acabarse el mundo a nuestro alrededor que siempre encontramos una explicación... para seguir soñando, para no perder las esperanzas, para comprender nuestros pasos y los de quienes amamos.
Hoy es uno de esos días de miles de preguntas al universo y dudar sobre lo que hacemos, cuando hemos conectado imágenes sorpresivas y escuchado relatos inesperados. Unas palabras se escapan de los labios, nos acurrucan el alma y nos ayudan a manejar nostalgias.
Estos verseros me encantan... sobre todo cuando podemos leer corazones sin cuestionarnos las razones para seguir escuchando al viento por la ventana...
"Cuantos pasos en reversa has dado, sin entender que el tiempo no se mide por minutos... Si no por acciones y huellas que quedan en el alma!" Vladimir Ramirez
"Todo está escrito, solo que el viento desordenó todas las hojas... :)" José A. España
"Todo comienza y termina en vos ... tal vez esa sea la lección" Fernando Camacho
"Más de alguno se habrá confundido en la vida.. a quién no le ha pasado verdad?" UCAD
"Me encantaron estos "Sueños", me llenaron el corazoncito de colores." Libre Mente
"veo el mundo a través de un cristal de color azul! :) ... Es exactamente lo que sentí..."el corazoncito llenos de colores"" Sandra Mariela
"y como hago?, porque es lo que intento en cada sueño" Jorge Barrios
Hoy es uno de esos días de miles de preguntas al universo y dudar sobre lo que hacemos, cuando hemos conectado imágenes sorpresivas y escuchado relatos inesperados. Unas palabras se escapan de los labios, nos acurrucan el alma y nos ayudan a manejar nostalgias.
Estos verseros me encantan... sobre todo cuando podemos leer corazones sin cuestionarnos las razones para seguir escuchando al viento por la ventana...
"Cuantos pasos en reversa has dado, sin entender que el tiempo no se mide por minutos... Si no por acciones y huellas que quedan en el alma!" Vladimir Ramirez
"Todo está escrito, solo que el viento desordenó todas las hojas... :)" José A. España
"Todo comienza y termina en vos ... tal vez esa sea la lección" Fernando Camacho
"Más de alguno se habrá confundido en la vida.. a quién no le ha pasado verdad?" UCAD
"Me encantaron estos "Sueños", me llenaron el corazoncito de colores." Libre Mente
"veo el mundo a través de un cristal de color azul! :) ... Es exactamente lo que sentí..."el corazoncito llenos de colores"" Sandra Mariela
"y como hago?, porque es lo que intento en cada sueño" Jorge Barrios
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Cuando soñamos las cosas parecen más reales...
el sueño nos conecta con nuestro mundo interno