Las sombras que nos hacían enloquecer al acercarse y desaparecer…
las alas que se escuchaban batir pero no lograban verse en la oscuridad del corazón…
la séptima estrella que esperaba pacientemente para acogernos cuando decidiéramos regresar a casa…
Todo en el universo se confabuló para que nos reencontráramos en el momento justo de reconocernos y amarnos naturalmente.
Me asombra cómo nos sentíamos sin estar conscientes el uno del otro…
Me emociona cómo nos necesitábamos y llamábamos por intuición…
Me alegra que nos hayan dado la oportunidad de reencontrarnos…
Me encanta amarte y que me amés sin razón…
Somos partes de un mismo corazón
y como tales nos sentimos, pensamos, conocemos, amamos…