Bajo un manto de estrellas en el cielo nuboso,
con el agua tibia y salada sosteniendo nuestros cuerpos,
caemos en cuenta de aquellos patrones que no hemos roto,
un peligroso, un guerrillero,
un apasionado por las artes,
un salvador de todos menos de si mismo,
magos con señales en sus cuerpos
que ocultan corazones de alcachofas tras miradas de terceros,
un acento,
una promesa de cambio,
una canasta de frutas en hombros asoleados,
andadores de sueños que nos dejan pensando...
cómo cambiar este patrón de morir en cada noche de desolación?
alguien sin mucho esfuerzo nos contestó:
no será simplemente de voltear la mirada en otra dirección?
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