miércoles, 22 de junio de 2011

Cuento chileno sobre formas de crecer

El león.
@the_hudson (Temuco - Chile).

"Se durmió repitiendo:
- El maestro te encontrará, no pierdas la fe.
Despertó con un rugido, como un trueno. Frente a su cara tenía las fauces de un León abiertas de par en par.
Se incorporó tan rápido como pudo y su mano como un rayo intentó desvainar la espada. Sólo alcanzó a dar un paso hacia atrás. Cayó.
Sintió el piso tibio, se miró la mano y lo que vio, lo aterró. Tenía sangre. Había caído sobre un oso muerto, con signos de haber mantenido una dura y larga batalla, de la cual no salió victorioso.
Sintió vergüenza, estaba muriendo.
Con mucha calma, se acercó y el León le enseñó todo lo que debía aprender para llegar con Nanda Parbat.
No existió el tiempo en aquella clase.
Y bajo el sol rojo, indicando un nuevo día, clavó su espada entre las rocas de la tumba que cavó para el León, en señal de que para crecer no debemos herir.
Y mientras volvía al camino, recordó lo primero que le dijo: ¿Quién crees que te cuidó, mientras dormías?
Hudson sonrió."

Definitivamente la magia es cambio
no hace falta sacrificar nada
-- K.S.

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Cuando soñamos las cosas parecen más reales...

el sueño nos conecta con nuestro mundo interno