jueves, 20 de enero de 2011

Ni una palabra

'¿Qué hacés aquí?'
pregunto en medio de una explicación onírica sin sentido,
'¿qué hacés aquí?'
insisto cuando no hay respuesta sincera,
te quedás sin palabras cuando me voy de la mesa,
pues ambos sabemos que no existe realmente razón para seguir en éstas,
sólo la nostalgia que rompe el corazón a medias,
pues hubiera sido hermoso lo que fuera...
sé que me alegra saber de vos,
sé que me gusta verte de vez en cuando reir sin pena,
pero no doy cabida a la espera en vela
que una vez nos detuvo y desgastó sin tregua,
¡si tan sólo comprendieras!...
esto podría ser una amistad sincera,
pero no soltás la conexión,
que si bien existió por causas álmicas honestas,
ya es hora de ir transmutando en apertura de conciencia,
¡qué agradable sería Luna poder compartir de forma abierta!
sin indirectas,
sin cuestionamientos,
sin desgracias ajenas,
sólo sabiendo lo que somos
y disfrutando de la libertad y el brillo que nuestras almas crean,
bajando la intensidad que ya no corresponde,
para abrirnos a nuevos horizontes... Mi Sol, Tu Estrella!
Cuando estés listo para vernos de otra forma
podés volver a tocar mi hombro,
llamar a mi puerta sin temores,
respoonder mi pregunta sabiamente
y compartir lo que en la vida nos espera.

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Cuando soñamos las cosas parecen más reales...

el sueño nos conecta con nuestro mundo interno