sábado, 29 de enero de 2011

Extrañando...

Aún cuando integro realidades,
dejando de lado mis deseos,
ignorando aquello que me mueve
y sabiendo que debo hacerlo,
no sabés cuánto extraño tus impredecibles besos,
cómo añoro los abrazos sin contexto,
dónde se quema mi piel con sólo el recuerdo
de aquello que fue simplemente un juego...

Tengo memoria,
selectiva parece ante tanta historia,
tengo un corazón que a veces llora,
al saber que rompiste la ilusión por estar con otra-s,
tengo un alma que te añora,
cuando en mis noches me siento sola,
tengo una piel que reacciona,
tengo una boca que te extraña a deshoras,
tengo unos ojos que han brillado al verte sin demora,
tendo unas ganas locas de comerte a besos
que si no controlo pueden meterme en aprietos,
porque qué sé yo lo que vos querés
y me atengo a lo que veo, oigo y siento a cada momento.

Sin nombre para el rostro que refleja la luna,
sin reconocer el eco que el viento trae de lejos,
sin saber si estás listo o esperás un milagro,
sin poder decirte si te amo,
porque las consecuencias que he pagado
me han quitado las ganas de verte brillando.

Resignada a cargar con estas ganas,
que aunque odie reconocer que me ganan,
me mantienen vinculada,
a una sombra,
a un recuerdo,
a un sueño viajero,
a un juego de indirectas y símbolos enrollados,
a una ilusión de mentiras,
a una historia de cartón en caída,
a una sensación sin nombre,
a un sentimiento complejo,
a un algo que me come el pecho
y me deja sin deseos de serguir en esto,
a un vos sin miramientos,
a un yo que no comprendo,
a un mañana de lejos,
a un ayer con resentimientos,
a un hoy con titubeos,
a un plan de madurez que me da estabilidad
aunque lucha con mi niña que se muere por llamar,
si tan solo pudiera...
sacar lo que llevo adentro!

1 comentario:

Anónimo dijo...

and I wonder...
why are you reading my mind?

Cuando soñamos las cosas parecen más reales...

el sueño nos conecta con nuestro mundo interno