martes, 6 de julio de 2010

el susurro en el Viento

Sin más nombre que el viento,
al carecer de rostro el sentimiento,
cuando se acaba la nostalgia
y no nos queda una lágrima salada,
voy caminando en automático,
deseando que la luz brille a lo lejos,
soñando con un pasado errático
y construyendo un sueño...
la dualidad me come por dentro
al saber qué son ambos momentos,
pues creí encontrarme al borde de scleranthus
cuando en realidad son sólo espejos.

No hay comentarios:

Cuando soñamos las cosas parecen más reales...

el sueño nos conecta con nuestro mundo interno