De regreso del infierno,
cuando el atardecer me grita al oído,
un qué te has creído salpica mi nombre,
recordándome que no voy a encontrarte
esperando que decida regresar.
Si volver a empezar nos diera paz,
si la oportunidad de borrar recuerdos
puediera encontrarnos sin memoria,
si un día cualquiera olvidara quién sos
y simplemente recordaras tu misión,
sería el momento de vivir más allá de una canción.
Con tierra y mar de por medio,
con un desalojo de corazón sin previo aviso,
con un recuerdo amargo de una media tinta,
con un presente incierto ante tanta indecisión...
paso a paso me ubico en mi vida,
te saco de en medio,
te dejo atrás sin miedo,
disfruto la conciencia
e intento vivir tranquila ...
siendo quien soy.
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