martes, 23 de marzo de 2010

Hoy cerré patrones insanos

Hoy al despedirme caí en cuenta,
no hay una acera que conecte con el corazón,
no existirán de nuevo las luciérnagas,
ni podré regresar caminando a nuestro rincón,
simplemente lo cerramos...
colocamos el cartel y te extraño.

No puedo describir lo que se siente,
sólo recuerdo la impotencia del debo hacerlo,
revivo la furia de un cómo podés con esto,
me esfuerzo por asumirme en medio ...

El encontrarme con sosobra en el desierto,
conocerte desde siempre y no poder tenerte,
tenerte y saber que no disfrutamos lo presente,
me hace cerrar capítulos tediosos
de angustia, melancolía, deseos y caprichos,
sabiendo que no son más que ilusiones pasajeras.

Cuando la ignorancia choca con la inmadurez
y un halo de olvido envuelve un recuerdo,
me quedo frustrada ante la impotencia del velo de maya,
donde no puedo decir lo que sé aunque en el fondo no quiera,
pero al no ser mi elección sino una imposición karmática,
me comen las ganas de echarlo a perder y mostrar mis ideas.

Necesito que borrés mi memoria con tus manos,
quiero que llenés de luz mi oscuridad lunar,
deseo con todas mis fuerzas estremecerme al sentirte,
espero con paciencia que volvás a confiar ...

Entre todos los días que he suspirado
hoy comprendí que no hay un pensamiento,
dolió aceptarlo, lloré al integrarlo,
digo adiós al lazo antiguo de tantos años,
porque ya no quiero ser la despierta,
ya no acepto ser quien recuerda,
te dejo el encargo de vivir tu proceso
sin confiar en que yo esté esperando,
te regreso la misión compartida
porque quiero vivir mi vida ...
y en esta vida vos decidiste no participar.

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