miércoles, 31 de marzo de 2010

limpieza profunda

Creo que sin saber moviste emociones encontradas,
invocaste espíritus acuosos que dominan moradas,
no pudiste controlar aquello que se desató
y nos dejaste abiertos a esto que se dió.

Más allá de un resfrío momentáneo,
sin parar por un te quiero extraño,
me sumerjo en los recuerdos ya sin dolor,
comprendo mejor lo que está pasando...
no voy a obviar que hay nostalgia
y que desearía regresar el tiempo a aquel día,
en que descubí que el dragón podía romper mi corazón
y que ni mil disculpas o años borrarían la traición.

Día a día se apaga la ilusión del compartir,
noche a noche me acostumbro más a mi soledad,
luna a luna extraño menos tus manos,
sol a sol me encuentro más segura de poder seguir respirando;
¿por qué no funcionó?
¿por qué rompimos el jarrón desde el inicio?
creo que comenzamos algo sin pensarlo
y construimos un castillo de cristal sobre escombros dañados.

Con cada pastilla se van los sueños,
comprendo mejor hacia dónde me muevo,
no sé si es el scleranthus o las palabras amigas
pero siento que cada vez hay más espacio en el medio.

No hay comentarios:

Cuando soñamos las cosas parecen más reales...

el sueño nos conecta con nuestro mundo interno