lunes, 11 de mayo de 2009

Recuerdos de vidas anteriores...

Mi alma te reconoció
aunque nos ha costado encontrarnos en esta encarnación,
mi corazón dio un brinco al comprender que eras vos,
y después de tantas vidas también entendió
el por qué de las decisiones y del adiós.

Siempre he sentido que nos cuesta abrirnos,
cuesta abrir el corazón si no confiamos,
cuesta confiar si nos hemos decepcionado,
la decepción ha creado un círculo de abandono…
depende de nosotros cortarlo,
dependió de mí recordar, pedir perdón y botar las culpas,
depende de vos dar la oportunidad y comprender lo que ha pasado.

Mi guardián,
mi protector,
mi ejecutor,
mi nana,
siempre cuidando de mí,
siempre velando porque sea feliz,
tantas vidas de amor incondicional me enseñaron
a ver el reflejo de mi carencia en tu rostro
y comprendo que debo aprender a ser fuerte y capaz
sin depender de que estés a mi lado.

Te comparto mi intuición,
te presto mi reflejo,
espero que mi libertad te sirva como ejemplo,
simplemente estoy,
sé quién sos,
te agradezco tanto amor,
recuerdo lo que siento
y comprendo que nuestro sentimiento
trasciende una emoción.

Te recuerdo de mis sueños,
te conozco de mis vidas anteriores,
te siento tan natural a mi lado
que me cuesta avanzar al siguiente paso,
mi alma madura poco a poco
y sé que mi amor por vos
va más allá de este estado transitorio.

Necesito independizarme…
porque me has cuidado tantas vidas
que debo recordar que soy capaz de velar por mí misma,
porque te he extrañado tanto
que ahora me toca completarme sin depender de que me protejás una vez más,
porque sos una parte de mí tan importante
que quiero disfrutarte en libertad,
porque tu reflejo me muestra lo que debo trabajar,
porque quiero que fluyamos a través de nuestras experiencias sin echarnos para atrás,
porque te amo, porque me amás,
porque esto que sentimos debe avanzar.

Te doy gracias
por tu paciencia,
por tu sentimiento,
por tu constancia,
por tu protección,
por esto que has aceptado vivir,
porque te amo y me dejás ser yo,
porque me aceptás como soy
y con eso me seguís dando lecciones de amor.

Moriste conmigo
y ahora me recordás que no debemos repetir la situación,
viviste a mi lado horas de tortura y masacre sin razón,
me cuidaste, te cuidé,
me seguís enseñando lecciones
y te sigo mostrando caminos,
si de esto se trata con gusto lo acepto,
pero también caigo en cuenta de lo que necesito.

No hay comentarios:

Cuando soñamos las cosas parecen más reales...

el sueño nos conecta con nuestro mundo interno