Integrada,
más centrada,
consciente de quien soy,
dispuesta a asumirme,
aunque me cueste perderte.
Violeta hasta la médula,
por fin entiendo la danza de mi corazón,
soy y no soy a la vez
necesitando seguir mi propio son.
Cuando por fin logro elegir,
cuando decido soltar y dejar ir,
cuando yo misma volteo la mirada,
te acercás a paso constante,
recordándome por qué estás,
has estado y no pensás dejarme.
Un sueño sin llegar pero presente,
dos sueños estando pero sin verme,
tres sueños y ya no sé dónde meterme,
¿terminarás algún día de entenderte?
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