Creo que al final scleranthus quiere llegar
pues aunque se quede pegado en medio del día
no existe más contradicción que este vaivén infinito
en donde hasta la luz del sol se queda sin brillo...
Si a través del dolor puntiagido de tantos recuerdos
se suelta tu voz aunque sea por un momento
y logro sentir cómo fluye la ternura por mis dedos
llego a la conclusión de que es más que un apego,
no sé si salvable hasta el momento
o corromplible con tal de no malgastar el tiempo
pero desgastante hasta los huesos,
pues entre un te odio y una caricia tierna
una malacrianza y una ayuda constante
una sonrisa y una mueca
deseo terminar aquello que me mata y me alimenta,
al mismo tiempo que conservo una ilusión eterna.
Cómo cortar una conexión de tantas vidas
que se da sin siquiera proponérnoslo?
Cómo explicarte que es perjudicial hacerlo
cuando no sabés manejar los sentimientos?
Cómo me salgo del llamado onírico
si ya no me basta lo aprendido con el tiempo?
Cómo conservo la calma al día siguiente
cuando somos de nuevo algo más que dos almas?
Cómo entiendo la razón de que se dé
si se supone que ya no debés ser?
Cómo le explico al tiempo que seguimos caminos diferentes
si la linealidad no existe más allá de nuestros cuerpos?
Cómo sigo las palabras de pitonisas y saltimbanquis
si una corriente me jala sin ser consciente del momento?
Como la niña berrinchosa que patalea al terminar el día de juegos
mi espalda reclama el ponerme a trabajar en lugar de chinearla,
observo la tendencia a no querer dejar atrás
y trato de madurar los abandonos y tristezas...
llenando los espacios con danzas de hadas y fuegos mágicos de piedras.
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