martes, 8 de septiembre de 2009

encajando piezas

Cuando el viaje anunciado se mezcla con el brillo de una mirada
y el recorrido de un laberinto muestra imágenes olvidadas,
cuando el corazón escucha de nuevo un llamado conocido
y recuerda donde lo ha oído,
cuando una luna naranja refleja la incoherencia presente
y una carta me dice que no debo luchar por reparar lo latente,
de pronto las cosas encajan...
el dolor se hace soportable...
sé que debo morir para renacer como el ave fénix...
me niego a levantar de nuevo la muralla...

Hoy decido levantar el vuelo y no dar marcha atrás,
se me parte el alma de saber que te voy a lastimar,
pero no puedo quedarme sabiendo que me estanco,
no concibo marchitarme con tal de estar a tu lado,
esta conexión que una vez nos hizo reconocernos
hoy se ha convertido en la enemiga de mi crecimiento...
sé que las palabras dolerán...
no puedo ni decirlas en voz alta aún,
pero busco refugio para sanar...
mi casa es de nuevo un lugar ideal.

He escuchado tu llamado desde siempre,
no lo dudés... aún cuando no sabía que eras vos,
pero no quiero cometer el mismo error
y verme reparando el corazón con ilusiones de humo,
la coraza descansa... no hay más tensión,
sólo debo retirarme un poco antes de mostrarte quién realmente soy
y saber a ciencia cierta que vos también sabés quién sos.

Moriré de pie al final de este viaje...
porque el sólo hecho de haber conocido dos de mis otras partes
le da sentido a todo este embrollo que se causó
al no escuchar mi voz interna y seguir mis deja vus...

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