Una luz brilla en el horizonte,
las voces de mis amigos cantan victoria,
doy gracias por las manos extendidas
y me libero de la presión temporal
que me mantenía atada a una deuda de vida.
Más allá de un cuerpo deseable,
más acá de un sueño pasajero,
te concibo como una inspiración libre
y te siento como una sombra consejera.
La nostalgia amenaza con doler a muerte,
las palabras recobran sentido cada vez que son leídas,
no es sólo mi visión de mundo la que acusa,
son muchas las miradas de quienes juzgan.
No podría decir que deseaba esto,
tampoco mentiré simulando ingenuidad cuando comenzó,
pero en el fondo había nacido una ilusión
que tapaba con un dedo el sol…
No hay novedad…
la mirada amiga me lo recordó,
los antecedentes existían
y no puedo obviar que yo lo intuía.
La compañía genera esperanza
y un deseo de compartir nos acompaña…
doy gracias por mis amigos,
mi vida no sería la misma sin sus palabras.
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