martes, 28 de julio de 2009

Sobremesas en Baobab...

Cuando pregunto al universo su intención
algo logra colarse a través de mis sueños,
el guía, la madre tierra, el equilibrio de las aguas…
mi bruja caribeña me habla de exponerme
pero yo no logro soltar el pánico que me da verte realmente.

Algo comienza a encajar,
muchas cosas se acomodan fácilmente,
la luz de mi estrella brilla radiante
y te siento en el viento a la espera de que ese algo pase.

De una diosa licántropa,
una bruja cautelosa,
y una vampira misteriosa,
de tanto poder y conocimiento,
de tantas ganas y remordimientos,
de preguntas, dudas y mensajes,
de recuerdos, sueños y disfraces,
surge la angustia,
estalla la impaciencia,
me invade la necesidad de ocultarme
y se consume la adicción a esta Otra Parte,
urge la ceremonia que me ayude de nuevo a encontrarme.

Te escucho con angustia ante tu propia voz,
no te reconozco en esta imagen tergiversada de quien sos,
¿cómo llegamos a tal punto de adicción?
¿cuándo perdimos el camino de nuestra voz interior?
¿dónde quedó la fuerza que una vez nos dirigió?
¿qué nos hizo creer que no podíamos respirar por nosotras mismas?
¿quién nos metió esta idea en el corazón?

Recuerdo tu fuerza,
bruja, amiga y compañera,
recuerdo tu don,
capaz de convencer a todos a tu alrededor,
no concibo el cambio que me saturó,
no entiendo qué te pasó,
te tendemos la mano…
pero sólo vos podés volver al círculo que una vez te protegió.

De la ilusión de un brillo en los ojos
a la realidad después del vivieron felices para siempre,
de la esperanza a la decepción,
de no saber si valoro lo que tengo
o me arriesgo a volar sin protección,
de desearte con locura a olvidar por qué ocurrió…
la ambivalencia que Mae una vez predijo
se presenta más fuerte con cada amanecer
y se me escurre entre los dedos la certeza de mi ser.

¡De nuevo la rutina me comió!...
las demandas de esta nueva estabilidad ya me asfixian,
son tantas las dudas que se agrupan a mi alrededor
que me pregunto si vale la pena jugar el mismo rol.

De pronto una paz alcanza mi alma,
sin razón aparente te escucho con calma,
no tengo intención de romper este ambiente,
me gusta la conexión que simplemente se siente.

Aunque aún no logro reconocerte,
a pesar de la dificultad para encontrarte,
sin contar con la ayuda de mi conciencia,
despreciando las obvias respuestas…
algo se mueve,
un cambio se acerca,
puedo olerlo en el viento
y esperarlo tranquilamente mientras te pienso.

La vida es fácil y nosotros la complicamos,
buscamos excusas para no arriesgarnos,
va más allá de un desear que se sienta,
se trata de construir paso a paso…
encontrar la forma de que suceda.

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