Cuando creo que el camino se ha cerrado
y nuevas lunas aparecen en el horizonte,
una voz reconfortante a lo largo del camino
me calienta el alma al ponerme de frente a mi destino,
con los rostros que han modelado mi vida,
recordándome que no pierda mis raíces mágicas cuando ya voy de salida...
una danza con las hadas,
una conexión de corazón a corazón con mi amada flor,
una explicación alocada del quehacer terapéutico
y me quedo sin palabras frente a la anterior desazón...
me muevo,
porque la conciencia me hala a terminar mis sueños,
pero comprendo que va más allá de un escape pasajero,
es un reencuentro con Moira... mi voz interior.
Caen las hojas con el viento,
fluye el arroyo de mis sueños,
me siento en medio de mis recuerdos
que huelen a pasto seco,
a santa lucía en enero,
a albahaca sobre tomate y queso,
a mis noches en tu almohada,
a mis manos juntando escarcha,
a tus labios desatando tempestades
cuando rozan mi espalda desarmada,
a playa, patí y rice&beans,
a mar limonense en medio de la nada,
a amigos de la infancia
que se convirtieron en mis esperanzas,
a mis días de cine y café orgánico
con pie de limón y cartas,
al mate que me enseñaste a tomar amargo
aún cuando insistía en endulzarlo,
al otoño y sus colores anaranjados,
a la vuelta de la vida que me hizo reconocer tu brillo
cuando tus ojos se reencontraron con los míos,
a esta necesidad tan grande de probarte
que me empuja a recorrer kilómetros de tierra aparte,
son recuerdos que forman mundos completos,
donde mi conciencia se conecta con las flores que me dieras!!
1 comentario:
que el mate amargo guíe tus pasos versera y nos encuentre en algún cafetín de esta hermosa ciudad sureña ;-)
Publicar un comentario