Como un hálito de esperanza que acaricia tu rostro,
como el roce del viento a media noche,
como el agua que puede limar la aspereza más cruda,
como el rumor del corazón que se acelera deseado no ser notado,
como una luciérnaga brillando de a poco en la oscuridad,
así van mis pensamientos hacia vos este día,
creyendo con fuerza que después de la vida
podremos comprender la lección y volver a jugar...
"no me amarrés que lo mejor recién comienza" me dijo la conciencia,
"pero buscame aunque diga que no quiera" contestó mi niña histérica...
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