Entre una mirada y una palabra
recuerdo tu rostro y el camino hacia casa,
el canto que une nuestros oídos
me permite verte de reojo
y siento por fin paz al compartir la madrugada.
Una y otra vez me cruzo con tus ojos,
en demasiados momentos siento el roce de tu aliento,
con mucha frecuencia escucho tu canto,
poco a poco cierro el ciclo de deuda que me hacía añorarte,
voces ancestrales te recuerdan las razones,
medicina antigua me aclara hasta cuando.
Bajo un mismo tipi,
pasando de nuevo una madrugada desvelada,
compartiendo una pipa y una cobija,
recordamos juntos el final del drama.
¿Cómo pudimos perdernos tanto?
Doy gracias por haber recordado,
pero decido vivir mi aquí y mi ahora
sin culpas ni rencores...
sólo amando.
Sé que estás Ogo-Sama,
sé que una vez más la vida nos cruza,
sé que cada vez que te encuentro algo pasa,
pero al menos esta vez me doy el tiempo,
en esta ocación te pude soltar en el viento,
una vez que la puerta se cerró
y cantaste de corazón
pude sentirte de nuevo como quien realmente sos.
Rodeados de chispas azules
y en medio de voces y rostros,
te digo adiós...
sé que me va a costar dejarte atrás
pero no voy a pasar en vano por tanto.
Amo mi presente!!
amo a mi compañero actual,
amo mi vida tal y como está...
los cambios necesarios que he ido haciendo
los integro con calma pero constancia,
no olvido por qué respiro
ni me arrepiento de mis pasos...
sólo te pido apoyo y compañía de hermano urbano.
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