Tras una escucha intensa,
después de un beso con labios de madera,
aún cuando juro haber matado al sapo,
sigo buscando una respuesta.
Las formas complejas se mezclan en mi cabeza,
hay sombras doliendo ante recuerdos incomprensibles,
digo adiós y me arrepiento al primer paso,
sin saber si escuchaste mis palabras entre tanto fracaso.
Parece imposible que…
después de tanta historia nos muramos,
después de tanto dolor no me mate decirte adiós,
después de tantas mentiras aún sea capaz de sentir amor,
después de lo que fuimos tanto tiempo atrás
aún no te des por vencido,
después de tantas tentaciones
todavía esperés que sobreviva un sentimiento,
parece imposible que te haya soltado,
parece increíble que no hayás estallado,
porque en el fondo sabíamos,
que de una u otra manera,
aunque algún día haya habido cariño,
esto ya no era más que capricho, miedo y egoísmo.
Tenés muchos rostros revueltos,
son muchos los nombres que me has dado,
sólo la sensación es constante y por ella te reconozco,
pero me canso de buscarte sin respuesta,
me aburro de escucharte sin saber dónde,
la nostalgia me embarga
y encuentro la luz que antes me guiaba.
Como una mesa oriental vi mi cotidianidad,
entendí que no quiero perder lo que nutre mi creatividad…
el percibirte en las sombras,
la confusión al recordarte,
los sueños borrosos,
las sensaciones nostálgicas,
una pequeña tristeza
y la tentación de saberte cerca.
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